“Noche de Reyes” obras del Maestro Raymundo Rafael. Por María Alicia Dorantes Camacho. Doctora en Historia del Arte

Marcel Proust menciona: Las impresiones del artista pertenecen a la vez al presente y al pasado, hasta hacerle dudar, dice el Narrador, en cuál de los dos momentos se encuentra, convirtiendo la experiencia en “extra temporal”[1]

A partir de esta sentencia la obra del arquitecto y artista plástico Raymundo Rafael se sitúa en una época “extra temporal” y en la modernidad del siglo XXI, representa en síntesis la herencia de las corrientes artísticas del siglo XVI, XIX, XX y XXI. Su estilo, ha sido definido como realismo mágico mexicano, con matices del surrealista-pop y del estilo naíf. Más allá Raymundo Rafael ha creado un lenguaje pictográfico propio semejante a  lo ocurrido en el siglo XVI con el cambio del lenguaje pictórico de Mesoamérica a la Nueva España.[1]Raymundo logra plasmar en su obra una síntesis de tradiciones mezclando la herencia indígena, la tradición europea y las vanguardias, su obra remite con  las formas, la alegría y el colorido de las festividades mexicanas a Los Exvotos y Retablos,  creando una estilo e iconografía propios,  donde lo místico de la cotidianidad mexicana se encuentra con la fantasía desinhibida y la pureza de las formas primitivas en una obra que combina el presente contemporáneo y el pasado, lo real y lo fantástico, plasmando la diversidad artística cultural de México. La obra de Raymundo es realizada en un trazo rápido libre, experimental y expresivo, en busca de reinterpretar el momento y el carácter de la acción o bien del impacto de la belleza mexicana, en una narrativa visual que logre generar ideas y emociones en el espectador, el arte como medio para acceder a lo espiritual y trascendental.

Su obra realizada en caballete con distintas técnicas y soportes plasma imágenes con gran simbolismo y color y permite adentrarnos en el camino de los estilos del tiempo visual perdido,  utilizando una síntesis de los movimientos de vanguardia como el naif, surrealismo, realismo mágico, fovismo, expresionismo, el cubismo, pop y el abstraccionismo.

Noche de Reyes

La obra de Raymundo Rafael en esta exposición de iconografía y temática del realismo mágico mexicano con matices surrealistas, aporta la lógica del sueño, la distorsión del tiempo y la libre asociación de ideas.[2] El Estilo Naif lo podemos apreciar en la ingenuidad deliberada, la frescura infantil de las formas, los colores planos, vibrantes y la falta de perspectiva académica tradicional, despojando la escena de rigidez técnica para enfocarla en el alma y el folklore de lo narrado.  En un segundo plano con un trazo rápido y perfecto que denota al arquitecto se aprecia el Palacio de Cortés, una estructura de piedra que se difumina nos recuerda la colonia y como percibimos en la memoria colectiva esa época en el s. XXI, los adornos de las fiestas patrias “guirnaldas tricolor” que enmarcan el cuadro y la bandera mexicana y la torre en tono naranja permite retomar el tiempo y salir de ese paraíso naif de una atmosfera surrealista donde la flora en estado natural primigenio, pareciera tomar vida y engullir la escultura gris del general Carlos Pacheco Villalobos (Fig.1).

El tema mexicano es recurrente en la obra de Raymundo Rafael, ver Noche de Reyes (Fig. 2) la guitarra es la figura protagonista, el objeto de arte que llena de color, tradición e identidad del que emergen a modo de acordes musicales los Reyes Magos guiados por la estrella de Belén, en perfecto equilibrio con el helecho trepador que bordea la guitarra (Fig. 2).

Raymundo Rafael también ha incursionado en otros estilos recordemos la muestra de Color y abstracción de inspiración cubista en técnica de gauche lograda a base de formas geométricas con volúmenes en diversos planos, donde podemos apreciar figuras como un toro o una figura al parecer de hombre con sombrero, que asemeja un cazador tomado de una pintura rupestre; en estas obras juega con las reglas de composición espacial, comunica y retoma a modo de la teoría de Kandinsky la dualidad geométrica en líneas rectas masculinas y racionales y las formas curvas expresivas y femeninas (Fig. 3.)

Nuestra felicidad no es ilimitada; al contrario, es profundamente precaria. Lo que Yves Michaud[3] describe como un estado «ilimitado como el humo» no celebra una plenitud real, sino que diagnostica una evaporación de la experiencia profunda. Cuando el arte se vuelve gaseoso y el mundo se convierte, como menciona Iván Illich, en una época que toma el show por una imagen[4]  la belleza que se capta con los sentidos, ya es un subsistema en un sistema de acuerdo a Iván Illich o un gas que se estandariza y se consume rápido, perdiendo su capacidad de conmovernos a largo plazo.

En este panorama de abstracciones y pantallas, encontrarse con la obra física y presencial y sensorial, Raymundo Rafael, nos arraiga en la identidad y nos da trascendencia al retratar la riqueza de los paisajes y la vida mexicana. actúa como un verdadero estímulo salvador para el arte.

Raymundo Rafael Guadalajara 1950 .
 Raymundo Rafael González, hijo de una estrella deportiva Raymundo «Pelón» González por lo cual se aleja de la fama de su padre al llamarse Raymundo Rafael, 
Egresado del (Ilustre Instituto Veracruzano), antiguo colegio naval en el puerto de Veracruz dónde donde cursa sus primeros estudios y servicio militar. se traslada al Edo. de Morelos dónde realiza estudios de Arquitectura en la UAEM.
María Alicia Dorantes Camacho 

[1] Escalante Gonzalbo, Pablo (2010) Los códices mesoamericanos antes y después de la conquista española. Historia de un lenguaje pictográfico, México FCE. tras la conquista española, dando paso a una profunda transformación del sistema de registro y expresión visual de los pintores indígenas (tlacuilos) a lo que Pablo Escalante explica: la situación colonial lejos de aniquilar la tradición indígena favoreció su continuidad, propiciando una profunda transformación del arte y la cultura cristiano-indígena

[2] André Breton declaró a México como el país surrealista por excelencia debido a la yuxtaposición de realidades en su día a día

[3] MICHAUD YVES (2000) El arte en estado gaseoso ENSAYO SOBRE EL TRIUNFO DE LA ESTÉTICA,FCE. pág. 169.

[4] La guarda del ojo en la época del show Jean Robert, Cuernavaca (México), enero de 2004.


[1] https://proustweil.wordpress.com/2016/11/05/el-tiempo-a-traves-del-arte/