Morelos impulsa una agenda histórica para los derechos de las personas afromexicanas en un momento decisivo para el reconocimiento de los pueblos afrodescendientes en México

Ilaciones: Redacción. El Taller «Identidad y derechos de las personas afromorelenses» reunió a instituciones públicas, academia y organizaciones civiles para construir una agenda de derechos con enfoque interseccional, en el contexto de la próxima consulta nacional sobre la Ley General de Pueblos Indígenas y Afromexicanos.

Emiliano Zapata, Morelos, 23 de junio de 2026. Mientras México avanza hacia la construcción de la primera Ley General de Pueblos Indígenas y Afromexicanos, el estado de Morelos dio un paso significativo en la consolidación de una agenda propia para el reconocimiento y la garantía de derechos de la población afrodescendiente. En este contexto se llevó a cabo el taller «Identidad y derechos de las personas afromorelenses», un espacio de diálogo, reflexión y construcción colectiva que forma parte del proceso de elaboración de la Agenda de Derechos de las Mujeres Afromexicanas de Morelos con enfoque internacional.

Realizado en el municipio de Emiliano Zapata, el encuentro reunió a representantes de instituciones gubernamentales, la academia, organizaciones de la sociedad civil y personas comprometidas con la defensa de los derechos humanos. Más que un ejercicio de capacitación, el taller se convirtió en un espacio para reflexionar sobre uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente el país: traducir el reconocimiento constitucional de los pueblos afromexicanos en políticas públicas capaces de garantizar igualdad, inclusión y justicia social.

La ceremonia inaugural contó con la participación del Lic. Carlos Matías Montoya, representante de la Delegación del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) en Morelos; la diputada local del Distrito IV de la LVI Legislatura del Congreso del Estado de Morelos; el Dr. Zamudio, representante del Colegio de Morelos; la Mtra. Ana García, integrante de AfroParacas; y María de Jesús «Chuy» Gamarra, regidora del Ayuntamiento de Emiliano Zapata. La presencia conjunta de autoridades, especialistas y organizaciones comunitarias evidenció el carácter interinstitucional de un proceso que busca colocar en el centro las voces y experiencias de las comunidades afromorelenses.

Durante su intervención, Carlos Matías Montoya situó los trabajos del taller dentro del proceso nacional de transformación jurídica que vive México. Recordó que, pese a la existencia de numerosas leyes generales en el país, hasta ahora no había sido posible contar con una legislación específica para los pueblos indígenas y afromexicanos. Explicó que la propuesta de Ley General —integrada por más de cuatrocientos artículos— iniciará próximamente una amplia etapa de consulta que involucrará a más de 17 mil comunidades mediante alrededor de 80 asambleas regionales, en las que Morelos participará con la presencia de pueblos indígenas, afromorelenses y comunidades residentes.

El representante del INPI destacó que la reciente reforma al artículo 2.º constitucional constituye un punto de inflexión en la historia de los pueblos originarios y afromexicanos, al reconocerlos como sujetos de derecho público. Sin embargo, subrayó que el verdadero desafío consiste ahora en desarrollar mecanismos que permitan garantizar el ejercicio efectivo de esos derechos mediante presupuestos, políticas públicas y nuevas formas de participación comunitaria.

Asimismo, informó que el INPI trabaja de manera coordinada con el Gobierno del Estado y el Colegio de Morelos en la elaboración de una nueva metodología para identificar con mayor precisión las comunidades indígenas y afromorelenses del estado, proceso que contribuirá a la armonización de la legislación estatal con el nuevo marco jurídico nacional.

La Diputada Local Distrito IV Congreso Del Estado de Morelos LVI Legislatura y Ma. de Jesús «Chuy» Gamarra.  Regidora Municipal del Ayuntamiento de Emiliano Zapata “intencionando” los trabajos de la jornada en el altar de raíz afrodescendiente.

Construir una agenda desde la memoria, la identidad y el territorio

El eje central del taller que la Dra. Fabiola Melendez Guadarrama impartió consistió en iniciar la construcción colectiva de una agenda de derechos para las mujeres afromorelenses, reconociendo que la identidad afrodescendiente en Morelos responde a procesos históricos, culturales y comunitarios que durante décadas permanecieron insuficientemente visibilizados por las instituciones.

Como parte del trabajo formativo, se presentó una línea del tiempo que permitió contextualizar los principales avances nacionales e internacionales relacionados con los derechos de las personas afrodescendientes. Entre ellos destacaron el Decenio Internacional para las Personas Afrodescendientes (2015-2024), impulsado por las Naciones Unidas bajo el lema «Reconocimiento, Justicia y Desarrollo»; el reconocimiento constitucional del pueblo afromexicano en 2019; el desarrollo del Proyecto Afrolab desde la Universidad Autónoma del Estado de Morelos; la creación del primer indicador afro para la entidad; los resultados de la ENADIS 2022, que identifican a la población afrodescendiente entre los grupos con mayores condiciones de vulnerabilidad; el Encuentro Afromorelos de 2022; la instauración del Día Estatal de las Personas Afromexicanas de Morelos en 2025; y la firma del Decálogo Antirracista por los tres poderes del Estado.

Uno de los momentos más significativos fue el desarrollo de la actividad participativa «Puentes y derrumbes sobre la inclusión afro en Morelos», basada en metodologías socioafectivas promovidas por el CONAPRED. A través del intercambio de experiencias personales y comunitarias, las y los participantes reflexionaron sobre las múltiples expresiones del racismo estructural y la discriminación cotidiana vinculadas al color de piel, los rasgos físicos, el cabello, el origen territorial y las condiciones socioeconómicas.

Las experiencias compartidas mostraron que estas formas de exclusión continúan reproduciéndose en ámbitos como la educación, los servicios públicos, las instituciones gubernamentales, los medios de comunicación y la vida comunitaria, afectando especialmente a mujeres afrodescendientes y afroindígenas.

Durante el diálogo, integrantes de AfroParacas enfatizaron que la agenda de derechos deberá construirse desde los propios territorios, incorporando la diversidad de comunidades afrodescendientes presentes en municipios como Temixco y otras regiones del estado, donde persisten importantes desigualdades sociales y territoriales. Las intervenciones coincidieron en que el reconocimiento institucional solamente será significativo si se traduce en mejores condiciones de vida para las comunidades.

La escultora flor Molina compartiendo sus esculturas de fuerte raigambre afro mexicana en un altar de apertura de los trabajos.

De la visibilización al ejercicio efectivo de los derechos

Las propuestas surgidas durante la jornada delinearon una hoja de ruta para la construcción de la Agenda de Derechos de las Mujeres Afromexicanas de Morelos. Entre las prioridades identificadas destacan el fortalecimiento de la memoria histórica y la difusión de las aportaciones de la población afrodescendiente; la incorporación de contenidos sobre historia y cultura afro en los distintos niveles educativos; la capacitación permanente de personas servidoras públicas para prevenir prácticas discriminatorias; el impulso de políticas públicas con perspectiva interseccional; el fortalecimiento de redes comunitarias de apoyo entre mujeres afrodescendientes; y la consolidación de mecanismos institucionales que garanticen el ejercicio efectivo de sus derechos.

El taller concluyó con el compromiso de mantener un proceso permanente de construcción colectiva de esta agenda, recuperando las experiencias comunitarias como base para el diseño de políticas públicas y fortaleciendo espacios de participación donde las mujeres afromorelenses puedan incidir directamente en las decisiones que afectan sus territorios y sus derechos.

Presidium

Más allá de los acuerdos alcanzados, el encuentro dejó en evidencia un cambio de paradigma. Durante décadas, la principal demanda de los pueblos afrodescendientes en México fue su reconocimiento jurídico e histórico. Hoy, el desafío consiste en convertir ese reconocimiento en acciones concretas que transformen las instituciones, reduzcan las desigualdades y garanticen el acceso pleno a la justicia, la participación política y el desarrollo.

En ese escenario nacional, el proceso iniciado en Morelos representa una experiencia que busca articular memoria, participación comunitaria y acción institucional para que los derechos de las personas afromorelenses dejen de ser únicamente un reconocimiento legal y se conviertan en una realidad cotidiana.

Activistas académicas y autoridades presentes en el evento “identidad y derechos de personas afro morelenses”.